Testimonios

Mohamed Nadi, Responsable del Programa para Micro-seguros, AXA Seguros Marruecos

Mohamed Nadi, Responsable del Programa de Microseguros, AXA Seguros Marruecos

Participó en el curso sobre indicadores de rendimiento, del 29 de septiembre al 1 de octubre de 2015, en el Centro Mohammed VI de apoyo a las microfinanzas solidarias en Casablanca, Marruecos. Este curso fue creado y organizado por ADA y BRS.

¿Qué has aprendido en este curso?
"El contenido del curso era muy rico y estaba bien dirigido, el material de apoyo y los estudios de casos tratados durante los talleres me permitieron desarrollar mis conocimientos y reflexiones sobre las técnicas de evaluación del rendimiento y la rentabilidad de un programa para microseguros.
Los intercambios y debates planteados por los participantes de los dos sectores —el de microfinanzas y el de seguros— fueron muy interesantes y constructivos, lo que me ha permitido aprovechar las experiencias de otros organismos en el campo de los microseguros.
¡Felicitaciones al equipo de formación! La experiencia práctica de la profesora, junto con su calidad pedagógica, ha permitido una transferencia de conocimientos eficaz y adaptada a las expectativas de los participantes”.


Rojoniaina

Rojoniaina participó en una formación de formadores

Rojoniaina participó en una formación de formadores sobre análisis financiero en diciembre de 2014 en Antananarivo, un curso elaborado por el CGAP.

¿Qué motivos te llevaron a participar en esta formación de formadores sobre análisis financiero?
"Yo ya había participado en cursos internos para directores de oficina, pero necesitaba una formación para consolidar mis conocimientos técnicos, mejorar mi expresión oral y transmitir mis ideas. Tras hablar con mi director general, me sugirió participar en este curso y la institución financió mis gastos de inscripción”.

¿Qué opinas de la formación?
"Se trata de una inversión personal, ya que hay nuevos elementos que entender, pero permite abrir la mente para el análisis financiero. Además, a nivel personal, la formación me ayudó a transmitir mis ideas, a hablar en público con total confianza y a conocerme a mí misma”.


Basile Kouagou N'Dah, formador de Microfact


Coulibaly Modibo, Director general de Nyesigiso

Coulibaly Modibo, Director general de Nyesigiso

Coulibaly Modibo, director general de Nyesigiso

"Para lanzar el proyecto de aprovechamiento del ahorro de los migrantes, que consiste en movilizar sus ahorros para financiar sus necesidades y las de sus familias, primero había que identificar los recursos de nuestra propia institución y encontrar socios que pudieran aportar el apoyo financiero y técnico necesario. En ese sentido, ADA desempeña un papel muy importante como catalizador."

 

 

 

 


Réki Moussa Hassan, directora general de ASUSU, Niger

Réki Moussa Hassan, directora general de ASUSU, Niger

Réki Moussa Hassan, directora general de ASUSU, Niger

"ADA ha sido nuestra socia durante casi cinco años. Esta relación es muy importante para nosotros, porque ADA asiste a las MFI en su proceso de profesionalización; nos permite acceder a herramientas y nos ayuda en nuestros esfuerzos para aumentar nuestras capacidades. Hace dos años pudimos obtener financiamiento del LMDF gracias a ADA, y esto también fue algo muy bueno. Hemos usado esos fondos para financiar nuestra deuda y eso nos ha permitido proveer servicios en áreas rurales y, más específicamente, proporcionar financiamiento para potenciar los derechos de la mujer."

 

 

 

 


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Engracia, repostera en Cabo Verde demuestra su experiencia como microempresaria

“Me llamo Engracia y vivo en Tira Chapeu, uno de los municipios de Praia, la capital de Cabo Verde”.

Vivo con mi esposo José y nuestros cinco hijos. Hemos creado una pequeña repostería en la primera planta de nuestra casa, donde elaboramos “bolachas”, unas galletas típicas de nuestra región.

Comienzos difíciles

Al principio no teníamos más que un horno y ningún empleado. José se cansaba mucho porque se encargaba de toda la fabricación de las galletas y de la venta en la ciudad. Debía desplazarse en autobús y a pie. No contábamos con muchos ingresos y había que esperar a vender todas las galletas para poder comprar los ingredientes para una nueva producción. Gestionar todo eso resultaba muy difícil.

Un día, un amigo de José nos explicó que había conseguido ampliar su pequeña fábrica gracias a un microcrédito, así que decidimos probar. Un agente de la institución microfinanciera Solmi vino a ver nuestra repostería y conseguimos un primer microcrédito. Con ese dinero compramos un segundo horno y harina, y pudimos producir más galletas.

Microcréditos para crecer

Desde entonces hemos obtenido varios microcréditos que nos han permitido ampliar nuestro espacio de trabajo, reemplazar el material viejo e incluso comprar una furgoneta para la entrega de las galletas en la ciudad. Nuestro negocio ha crecido tanto que hemos contratado algunos aprendices. Ahora, ocho jóvenes trabajan con nosotros. Al principio, gastábamos un saco de 200 kg de harina cada semana. Actualmente, ¡un saco al día! Como compramos más ingredientes por vez, pagamos un precio inferior. Nuestro proveedor nos hace un descuento si compramos 10 sacos de harina por vez.

Los microcréditos realmente han mejorado nuestra vida. Hemos podido enviar a los niños a la escuela y José está menos agotado gracias a la furgoneta y a los empleados que trabajan con nosotros. José también asistió a una capacitación de gestión de pequeñas empresas en la institución microfinanciera. Ahora sabe muy bien cómo gestionar nuestra repostería. Nos sentimos más fuertes y libres.

En los próximos años nos gustaría mejorar nuestras galletas comprando ingredientes de calidad superior. También quisiéramos ampliar un poco más nuestra repostería y modernizar el material, porque seguimos utilizando hornos a leña. Nos gustaría también vender lo que producimos más lejos, fuera de la capital y, ¿por qué no?, más allá de la isla de Santiago.


Yacouba

Yacouba, el nuevo emprendimiento de un joven artesano

Pasando la rotonda de Patte d’Oie, en una carretera de tierra roja típica de Uagadugú, se encuentra el modesto taller de Yacouba Sango. Cuatro paredes de piedra rodean a dos máquinas de coser y una de bordar. El lugar puede transmitir una sensación de austeridad, pero no se confundan, su inquilino dista de contar con pocos recursos. Un vistazo a la cartera de pedidos de este joven sastre y a la fila de clientes que esperan pacientemente para que les tome sus medidas confirman el éxito de este joven emprendedor. Yacouba acaba de festejar su 21. ° cumpleaños.

Sin embargo, unos pocos años atrás nadie hubiera apostado por el éxito de este pequeño sastre analfabeto que nunca conoció los pupitres de un colegio. Yacouba pasó su infancia cosiendo; cosía y bordaba todo tipo de tejidos moré típicos de la región —de tela, de algodón, o incluso de muaré— bajo las órdenes de su tío y jefe.

No obstante, una década después de su ingreso al taller, Yacouba conoció a Isabela —una agente de crédito de la RCPB— en la plaza del mercado y ella le explicó las ventajas de establecerse por su cuenta, cómo hacerlo y, sobre todo, cómo tener acceso a la financiación que le permitiera lanzar su emprendimiento.

Yacouba se beneficia gracias a la ayuda de la RCPB y de ADA

La financiación de la que le habló Isabela se denomina Créd’art (una contracción de las palabras “crédito” y “artesano” que designa un tipo de microcrédito destinado a proporcionar el impulso necesario a los emprendedores para que puedan lanzar su propio taller, restaurante, peluquería o boutique.

ADA y la RCPB vienen desarrollando desde 2008 este microcrédito específico, que ha sido probado en las agencias de las IMF de la capital. ADA financia la capacitación y el acompañamiento de los jóvenes, así como la asistencia técnica a la RCPB. Además, ADA ha puesto en marcha un fondo de garantía para cubrir parcialmente las situaciones de falta de pago. El fondo de crédito está garantizado por la institución de microfinanciación socia, la RCPB.

Cuando la agente de crédito, fuertemente comprometida con sus jóvenes clientes, se enteró de que Yacouba ya había pasado más de diez años en un taller de costura, supo que se encontraba ante un artesano experimentado con todas las posibilidades para desarrollar una microempresa exitosa. ¡Y tenía razón! Gracias a Créd’art, Yacouba compró una máquina de coser de segunda mano y alquiló las cuatro paredes que todavía hoy le rodean. Poco a poco, el joven sastre ha aumentado su clientela gracias a su seriedad, su minuciosidad y su agradable carácter.


Alexander, mototaxista en Filipinas

Me llamo Alexander y vivo en Panay, un pueblo cercano a Ozamis, en el norte de la isla de Mindanao.”

Alexander, mototaxista en Filipinas

Vivo en una pequeña casa de bambú con mi esposa Julie y mi hija Wenelyn, de 6 años. Antes trabajaba como taxista en una empresa, pero no ganaba suficiente como para pagar la escuela de mi hija. En 2010 me puse en contacto con la cooperativa Gata Daku de Clarín y me ofrecieron un microcrédito para comprar mi propio mototaxi.

Desde entonces soy mototaxista por cuenta propia. Salgo a trabajar todas las mañanas alrededor de las 5:30. Voy a la ciudad, a Ozamis, y llevo a clientes hasta aproximadamente las 18:00. Pago mi crédito todos los meses y me llevo muy bien con los agentes de crédito de la cooperativa. Cuando me cruzo con ellos en la ciudad, siempre hablamos un poco y en ocasiones tomamos algo juntos. Son muy simpáticos.

Ahora cuento con suficientes ingresos como para cubrir las necesidades de mi familia y, sobre todo, pagar la matrícula de mi hija en la escuela y el material escolar. Utilicé el microcrédito para comprar mi mototaxi. Una vez que lo hube pagado, tomé otro microcrédito para repararlo. Ahora ahorro el dinero que me queda a fin de mes para poder cubrir yo solo el mantenimiento de la moto.

Me gusta lo que hago y pienso que es mejor que trabajar en un supermercado, donde los salarios son muy bajos. Mi salario depende de mis propios esfuerzos: si trabajo hasta más tarde, gano más. En el futuro me gustaría obtener un microcrédito más importante para poder comprar un nuevo mototaxi. Así podría seguir ahorrando para que mi hija pueda continuar sus estudios  cuando sea mayor”.


 

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